sábado, 23 de julio de 2011

Discursos sobre la primera década de Cristina Kirchner



Fanáticos 1

Desde que murió Kirchner, la percepción de un gran margen de la sociedad cambió en relación a la imagen de Cristina. Nosotros los fanáticos vemos en Ella a una heroína, a una mujer excepcional puesta por los vaivenes de la historia en un drama personal. Cristina es nuestra nueva Eloísa.

Moderados 1

La mitad de los moderados ven en Ella a una mujer que se sobrepone a las circunstancias. Mucha de la imagen de Cristina había cambiado con la crisis internacional. Las imágenes de los islandeses, españoles y griegos golpeando las puertas de los bancos, rememora momentos trágicos de la historia argentina. Los hombres olvidan más rápido al familiar perdido que el patrimonio perdido. Esta verdad maquiavelica es anterior a Maquiavelo. Argentina no es la excepción. Estos moderados proponen abstractamente un gobierno moderado y de dialogo. El consenso parece un medio y no un fin. Las formas institucionales son su fetiche favorito.

Moderados 2

La otra mitad de los moderados ve en Cristina, también a una mujer valiente. Y sin embargo, teniendo otras opciones preferiría votar por otra persona. Pero, tampoco esta porción de los moderados no come vidrio. El bienestar general que un gobierno firme, con decisión y sin premura puede garantizar frente a una “posible” opción débil y con antecedentes pocos serios en el plano económico, este votante puede vota por Cristina tranquilamente sin el mayos sobresalto. Depende de algunas variables: 1) estabilidad y seguridad personal frente a una crisis internacional no resuelta, 2) que la conflictividad interna no entorpezca la prosperidad económica y el bienestar personal de los individuos.

Fanáticos 2

Estos son los que de ninguna manera votaran por Cristina. La admiran profundamente pero trasfieren esa virtud en odio. Son aquellos que murmuran en silencio y con altavoces “¡viste la conchuda!” o “¡otra vez la soberbia!”. Digo que admiran profundamente a Cristina porque están pendiente de los que hace y dice, como viste o como se maneja. Quisieran una Cristina de “su-clase” y reniegan de los balbuceos de sus líderes. Cristina dicta convicción con su palabra. Virtud que solo tienen los aristócratas y nobles.

Conclusión rebuscada

Sin ningún dato específico me animo a porcentuar a cada parte un 25%. Los cuatro dan el 100% de los votos. ¿Como sumar a los moderados 1 y 2 a favor de Cristina? No hay mucha novedad en esto. Será cuestión de manejar un discurso moderado, de estadista, de gestión frente al discurso refundante de aquellos fundidores de LA PATRIA.

PD- No hay que irse de jeta frente a la primera adversidad (para nosotros los fanáticos).