jueves, 23 de junio de 2011

Crónica de un "ego" anunciado



“El gesto por el gesto”, la lucha por la lucha y especialmente, el individualismo estrecho y pequeño, no son más que la satisfacción caprichosa de impulsos momentáneos. (En realidad, se trata siempre del “apoliticismo” italiano, que adopta estas formas variadas pintorescas y caprichosas.) El individualismo no es más que un apoliticismo animalesco, el sectarismo es “apoliticismo” y, si se observa bien, el sectarismo es, en efecto, una forma de “clientela” personal, mientras falta el espíritu de partido que es el elemento fundamental de “espíritu estatal”. La demostración de que el espíritu de partido es el elemento fundamental del espíritu estatal es una de las tesis más importantes a sostener; viceversa, el “individualismo” es un elemento de carácter animal, “admirado por los forasteros”, como los movimientos de los habitantes de un jardín zoológico.

Gramsci, A., Notas sobre Maquiavelo sobre la política y sobre el Estado moderno, Nueva Visión, Buenos Aires, 2010, pág. 28.

Lamento por compañeros que conozco que tenían esperanzas sobre ese grupo de suma cero. Pino Solanas siempre fue así, es como el titulo de este post. El Ego de Pino Solanas, estaba dispuesto a este tipo de salidera emocional. El espíritu de cuerpo, de partido que habla Gramsci no es cosa pa´ zonsos. Hay que trabajar, esperar, ir, venir. La política no es para cualquiera. Como decía Carl Schmitt, un soldado pelea cada vez que se lo ordena, un político pelea toda la vida.

Perdón por la cita larga de Gramsci, pero es muy elocuente.