miércoles, 2 de marzo de 2011

Pieza oratoria



«Si no me habéis oído a mí sino al sentido,
entonces es sabio decir en el mismo sentido:
Uno es Todo

Fragmento 50, Heráclito



También hemos aumentado la frecuencia, yo no tengo que contárselo a los diputados y senadores del interior porque saben cómo estaba la administración y la frecuencia que tenían con Aerolíneas en manos privadas, que es un decir en manos privadas porque en realidad nosotros pagábamos los sueldos y también el combustible, y lo que hoy es. También su personal que ha crecido en un 7,20% producto del aumento de la operación, son 1.000 empleados que se han incorporado el plantel y también mejoras salariales y han llevado sus sueldos de aproximadamente 7.157 de promedio en el año 2008 a 13.114 pesos el promedio salarial de cada uno de los empleados de Aerolíneas. ¿Por qué digo esto? Porque creo que todos los sectores sindicalmente organizados vinculados a servicios y a tareas que tienen que ver con lo que utilizan otros trabajadores como usuarios y consumidores, tienen que tener prácticas diferentes, no pueden someter de rehenes a usuarios y consumidores en la República Argentina luego del esfuerzo ingente. Yo reflexionaba el otro día y se los digo con todo el afecto a mis compañeros de los sindicatos: muchas veces como militantes políticos, independientemente de nuestra ocupación institucional, criticamos prácticas monopólicas que se dan por allí en el sector empresario, producto de posiciones dominantes, las criticamos duramente y con razón, pero muchas veces también vemos que en el sector de los trabajadores sindicalmente organizados, que por allí tienen el monopolio, no hay otra forma de viajar que no sea en avión para otros, o de transportarse en trenes o en colectivos, o de tener luz o gas, no utilizar también la misma lógica o el mismo comportamiento que criticamos en otros porque yo quiero seguir siendo compañera de mis compañeros de los sindicatos y no cómplice de maniobras que siempre terminan perjudicando a trabajadores, porque los que viajan en colectivos, en trenes, en aviones, son también trabajadores. Y además ser lo suficientemente inteligentes para advertir que precisamente las críticas pivotean sobre estas prácticas porque en realidad no es eso lo que les molesta, porque los que critican eso no necesitan de los colectivos ni de los trenes ni de los aviones, o tienen aviones propios, o tienen choferes, los critican para desprestigiarlos ante la sociedad, porque no es eso lo que les molesta, al contrario, lo que les molesta realmente es el grado de participación que los trabajadores, a través de más de 1.800 convenios colectivos de trabajo, más de cinco millones de puestos de trabajo, con un salario mínimo que es el más alto de América latina, han logrado en la República Argentina. Eso es lo que quieren afectar, no lo otro, lo otro es la excusa, y con esa excusa, con la del mal funcionamiento, con la de los teléfonos que uno tenía que estar esperando dos años para que le dieran un teléfono o 10.000 ejemplos que ustedes recordarán, los que tiene mi edad, porque hay mucha gente joven que no había nacido en esa época, sobre estos puntuales argumentos pivotearon para arrasar con todo y dejar el país como lo dejaron.”

Imagen: Cicerón