lunes, 15 de agosto de 2011

Diálogo desde el infierno entre Raúl Alfonsín y Néstor Kirchner



El Diálogo se desarrolló en el círculo VI, del infierno donde están los herejes según Dante.

─ ¡Hola presidente!
─ No me hable. Estoy enojado!
─ ¡¿Qué pasha Raúl, estás nerviosho?!
─ No me gaste, usted sabe que pasó y no me compare con Clarín.
─ ¿No bajó para acompañar a Ricardito? Yo estuve en el bunker, mezclado entre el Evita y la Cámpora?
─ Si, lo vi. Siempre metido en el tumulto. En cambio, mi estadía en el bunker de Ricardo se vio forzada por la terrible situación de mi Partido, la Unión Cívica Radical. Yo le dije a Ricardo que debería hacer con el partido.
─ Dígame doctor. Lo escucho…
─ Antes de partir, le dije explícitamente que debían hacer con el Partido. Cuando el radicalismo obtuvo varios triunfos en las elecciones del 2009, le dije que la meta principal debía ser consolidar y reconstruir el partido a nivel nacional. Esa es la única manera de poder gobernar cuando nos toque con el voto ciudadano.
─ Me parece que ya sé por donde viene la cosha…
─ La democracia se construye a partir de la institucionalidad de los partidos políticos. Son ellos los que dan legitimidad y legalidad y median entre la ciudadanía y el Estado. Y esta era una gran posibilidad de recuperar la identidad del Partido. Siempre lo explicaba. “UNION CIVICA” es eso, unión de una visión sobre la civilidad, institucionalidad. El kirchnerismo (que es el peronismo) nos dio la posibilidad de reconstruir nuestra identidad. En cambio, quisimos ser más maquiavelistas que Maquiavelo y terminamos colgados. ¡Doctor, usted entiende! Un partido centenario colgado de un candidato de un partido minúsculo de la provincia de Buenos Aires.
─ No es malo hacer alianzas, el problema es hacer alianzas con alguien más poderoso que uno. ¿Recuerda Doctor, ya lo decía Maquiavelo en el Príncipe? Es preferible la tropa propia, la milicia a los mercenarios. Los primeros defienden con fervor, los segundos, solo siguen el dinero, al mejor postor.
─ No me hable de maquiavelismo, no es mi modo de hacer política.
─ El Diablo sabe por diablo, pero más por viejo. El General Perón recitaba el Martín Fierro de memoria. El viejo sabía, y yo he aprendido de él. Usted también es maquiavelico.
─ No me diga eso.
─ ¿Qué no es Maquiavelo sino una forma de comunicar políticamente para conseguir el apoyo del pueblo? El Príncipe es un manual de comunicación política del renacimiento. Hoy quizá lo es Tinelli. El tiempo no lo elijo yo. Es la realidad.(1)
─ ¿Porque usted dice que yo soy maquiavelico?
─ Simple. Usted supo interpretar las necesidades del pueblo argentino en su campaña presidencial del año 83. Articular en un discurso las diferencias del peronismo y proponerse como superación de esas conflictividades fue un acierto de campaña. Usted hizo sinónimos “Republica Argentina” con “Raúl Alfonsin” en las letras “RA”. si eso no es maquiavelico, entonces yo soy maria teresa?
─ Tiene razón. Por eso me apena que Ricardo no atendiera a estas cuestiones. El muy bobo, salió a hablar justo cuando en ese momento hablaba la única ganadora. Dar una conferencia en ese momento es lo más estúpido que vi en años de política comunicativa.
─ No se enoje Raúl. Esas cosas pasan. Seguramente pensaron que Cristina no iba hablar.
─ ¡Mal! Hay que estar atento a todo. Es una cosa tras otra. Una alianza es para unir cosas diferentes, no para mimetizarse con el aliado. Lo de Zaffaroni fue el colmo. Para conseguir votos por derecha ya estaba De Narváez. No hacia falta decir lo que dijo. El radicalismo tiene como bandera las instituciones de la republica. Un juez, es una institución, y la honorabilidad del Doctor Zaffaroni no está puesta en cuestión. Someterse a los caprichos de Clarín deja en el electorado una sensación de fantochismo. Esas la diferencia entre usar un medio o que el medio te utilice a vos. Ricardo quedó en esta segunda opción.
─ Perdóneme. ¿Por qué no pensar que no era el tiempo de la UCR, e imaginar que la sociedad, en este momento de crisis internacional, prefirió a Cristina por encima de partidos y rejuntes electorales?
─ Es lo que pienso
─ No se asuste. El 2001 está en todas partes. Mire la socialdemocracia europea. Parece que gatea frente al FMI. Eso la gente no lo quiere. Un presidente, un Parlamento, un bienestar económico. Eso alcanza. Conseguir eso, no es cosa fácil y nosotros lo conseguimos.
─ No se equivoca, pero es importante el desarrollo e fuertes instituciones.
─ Es lo que pienso, pero no hay mejor Constitución, mejor sistema de partidos, mejores leyes si no se sustenta con una realidad efectiva concreta. Discúlpeme, es lo que pienso. Si los chicos no tienen la panza llena es muy que agarren la constitución nacional. El peronismo es eso, ciudadanía concreta, sin versos.
─ Comparto a medias, pero esa no es la discusión.
─ Lo sé.
─ Después seguimos hablando. Voy a ver si puedo subir al bunker. Mañana hablamos.
─ ¡Espere Doctor! No me dijo nada de Cristina.
─ No hace falta. Usted sabe cuanto la respeto. Hasta mañana.




1 En Diálogos irreverentes con Nestor Kirchner, Néstor le transmitió esta inquietud a Feinmann. El filosofo le contestó “Tinelli es un hijo de puta”. La diferencia entre practicar la política y filosofar.