martes, 9 de septiembre de 2008

Goliardismo



Goliardismo

El motivo de la apertura de este blog era compartir inquietudes, conocimientos, dudas, música, fotos de mujeres hermosas y algún que otro elogio a la bebida. Por eso el nombre Goliardo. En realidad, no varió demasiado el contenido del blog, por lo cual se puede encontrar fotos de Evangelina Anderson tapada con un cuchillo, algún que otro dato poco importante, algo de poesía en décima o romance, y alguna que otra zoncera. No se si es digno de un Goliardo, pero es lo que hay.

¿Quiénes eran los goliardos?

En “los “Intelectuales en la edad media” Le Goff ubica a los goliardos dentro de los intelectuales, estudiantes, poetas de los siglos XII y XIII. Por mucho tiempo los goliardos fueron difamados, pues se decía de ellos que eran vagabundos, bribones, juglares o bufones. Hay que tener en cuenta que estos términos eran injuriosos en aquella época, aunque el goliardismo estaba por encima de estas zonceras, es decir, más cerca de la modernidad que de la edad media. Según wikipedia “goliardo del francés antiguo gouliard, «clérigo que llevaba vida irregular», a su vez alteración del bajo latín gens Goliae, propiamente «gente del demonio», del latín Golias «el gigante Goliat», «el demonio».” Aunque para Le Goff toda esta etimología es fantasiosa y no tiene fundamentos.

Los goliardos pueden ser de origen noble, burgués o campesino y ante todo son vagabundos, estudiantes pobres, producto de una sociedad que empezaba a cambiar. El surgimiento de las ciudades, las primeras universidades, la expansión del conocimiento antiguo a través de los textos griegos que ingresaban vía cultura Árabe. Los textos más importantes que se tradujeron en este tiempo, son los de Euclides, Galeno, Hipócrates, Tolomeo y en especial la Lógica, la Ética y la Física de Aristóteles.


Estos estudiantes no tenían domicilio fijo, su vida consistía en recorrer ciudades, a veces con suerte, y otras veces con no tanta, por eso le cantan a la suerte o fortuna. La poesía goliardesca consistía en cantarle al amor, al juego y al vino, aunque también eran críticos de la sociedad, de la iglesia y sus instituciones. Un conjunto de poemas goliardescos es el “Carmina burana”.

<--- Acá al costadito, esta parte de la obra de Carl Orff, Carmina Burana, FORTUNA IMPERATRIX MUNDI. I PRIMO VERE.

CARMINA BURANA

I.- FORTUNA IMPERATRIX MUNDI

1. O Fortuna

O Fortuna
velut luna
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.

Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris.

Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria,
est affectus
et deffectus
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite!

2. Fortune plango vulnera

Fortune plango vulnera
stillantibus ocellis
quod sua michi munera
subtrahit rebellis.
Verum est, quod legitur,
fronte capillata,
sed plerumque sequitur
occasio calvata.

In Fortune solio
sederam elatus,
prosperitatis vario
flora coronatus;
quicquid enim florui
felix et beatus,
nunc a summo corrui
gloria privatus.

Fortune rota volvitur:
descendo minoratus;
alter in altum tollitur;
nimis exaltatus
rex sedet in vertice
caveat ruinam!
nam sub axe legimus
Hecubam reginam.

II.- PRIMO VERE
4. Omnia Sol Temperat

Omnia sol temperat
purus et subtilis,
novo mundo reserat
facies Aprilis,
ad amorem properat
animus herilis
et iocundis imperat
deus puerilis.

Rerum tanta novitas
in solemni vere
et veris auctoritas
jubet nos gaudere;
vias prebet solitas,
et in tuo vere
fides est et probitas
tuum retinere.

Ama me fideliter,
fidem meam noto:
de corde totaliter
et ex mente tota
sum presentialiter
absens in remota,
quisquis amat taliter,
volvitur in rota.

Castellano
I.- FORTUNA EMPERATRIZ DEL MUNDO

1. Oh Fortuna

Oh Fortuna,
variable como la Luna
como ella creces sin cesar
o desapareces.
¡Vida detestable!
Un día, jugando,
entristeces a los débiles sentidos,
para llenarles de satisfacción
al día siguiente.
La pobreza y el poder
se derriten como el hielo.
ante tu presencia.

Destino monstruoso
y vacío,
una rueda girando es lo que eres,
si está mal colocada
la salud es vana,
siempre puede ser disuelta,
eclipsada y velada;
me atormentas también
en la mesa de juego;
mi desnudez regresa
me la trajo tu maldad.

El destino de la salud
y de la virtud
está en contra mía,
es atacado
y destruido
siempre en tu servicio.
En esta hora
sin demora
toquen las cuerdas del corazón;
el destino
derrumba al hombre fuerte
que llora conmigo por tu villanía.

2. Llanto por las ofensas de Fortuna

Lloro por las ofensas de Fortuna
con ojos rebosantes,
porque sus regalos para mí
ella rebeldemente se los lleva.
Verdad es, escrito está,
que la cabeza debe tener cabello
pero frecuentemente sigue
un tiempo de calvicie.

En el trono de Fortuna
yo acostumbraba a sentarme noblemente
con prosperidad
y con flores coronado;
evidentemente mucho prosperé
feliz y afortunado,
ahora me he desplomado de la cima
privado de la gloria.

La rueda de la Fortuna gira;
un hombre es humillado por su caída,
y otro elevado a las alturas.
Todos muy exaltados;
el rey se sienta en la cima,
permítanle evitar la rutina
ya que bajo la rueda leemos
que Hécuba es reina.

II.- PRIMAVERA

4. El sol conforta a todos

Conforta a todos el sol
puro y fino;
está de nuevo radiante
la cara del mundo en abril;
hacia el amor se apresura
el corazón del hombre,
y sobre un pueblo feliz,
reina el dios de la juventud.

¡Cuántas novedades
en la celebración de la primavera!
Su autoridad
nos ordena estar contentos.
Nos ofrece caminos ya conocidos,
y en tu propia primavera,
es leal y correcto
poseer a tu amante.

Ámame fielmente,
piensa que confío en ti;
con todo mi corazón,
con toda mi voluntad
estoy contigo,
aun cuando yo esté muy lejos.
Quien ama como yo,
está girando en la rueda.
...........................................................

La poesía de los Goliardos, Carmina Burana. Prólogo, selección, traducción y notas de Carlos Montemayor, México, SEP, 1987
Los intelectuales en la edad media, Jacques Le Goff, gedisa.
Lo maravilloso y lo cotidiano en el occidente medieval, Jacques Le Goff, Altaza.