sábado, 31 de marzo de 2012

Exclusivo: texto original de corresponsal de Clarín



Documento exclusivo. Goliardo Argentino tuvo acceso a los originales de Ana Barón enviados por tierra y mar a la redacción de la escuela. El documento contienen anotaciones que el original publicado no tiene. A continuación el texto original con las observaciones entre paréntesis “()” y en color azul:

Hacía mucho que no se veía en el seno de la Organización Mundial de Comercio (OMC) tanto consenso en contra de un país (¡que groso, superamos a los países de la unión soviética): la durísima queja que EE.UU presentó ayer por las medidas proteccionistas adoptadas por el gobierno de Cristina Kirchner no sólo contó con la firma de 40 países desarrollados y subdesarrollados (nos odian los ricos y los pobres, entendieron loco!), sino que tuvo además el apoyo verbal de Chile, Colombia, Perú, Malasia y China, entre otros (¡estoy cagá en las patas!).
El reclamo ante la OMC fue adelantado ayer por Clarín (somos re grosos). “Todas las intervenciones fueron muy críticas, tanto las de los firmantes como las de los no firmantes. Argentina quedó totalmente aislada. Nunca vi nada igual. Ni siquiera países como Venezuela, Cuba, Bolivia o incluso China, que tiene tantos problemas comerciales, salieron a defender a la Argentina” (estamos a la izquierda de cuba, que horror), dijo a Clarín un funcionario latinoamericano que participó ayer del tenso encuentro en Ginebra (no decimos, no somos buchones).
La queja ante la OMC remarca la “profunda preocupación” de esos países por las medidas proteccionistas adoptadas por Cristina Kirchner, agregando que no son dignas de “un miembro del G-20 que se ha comprometido a no elevar nuevas barreras al comercio y a la inversión” (hasta que no rajen a Argentina del G20 no paramos). Advierte que si el país quiere evitar demandas deberá explicar por escrito por qué las medidas adoptadas no violan las reglas de la OMC. La queja, en el organismo, es una etapa previa a la denuncia reclamando compensaciones. El lunes EE.UU. eliminó a la Argentina del Sistema General de Preferencias (ya no somos nada).
La encargada de defender la posición argentina fue la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Nahon, quien dijo que estaban intentando “estigmatizar a la Argentina”. Agregó que querían presionar al gobierno para que cambie políticas que son legitimas. Y enmarcó la queja en el conflicto Norte-Sur, acusando a los países desarrollados de haber iniciado la crisis y de querer impedir ahora que los países en desarrollo se protejan (funcionaria que no defiende la soberanía de los EEUU y Europa, maldita). Aunque casi la mitad de los que apoyaron la queja son países en desarrollo (las potencias mundiales a los cuales nos bajamos los lompas). Más tarde, la Cancillería respondió a través de un comunicado.
Sea como sea (¡que país de m...!), el embajador estadounidense ante la OMC, Michael Punke, quien leyó el reclamo, le salió al cruce y acusó a Nahon de no haberse referido durante su réplica a ninguno de los problemas técnicos que originaron la declaración conjunta.
La queja se refiere a tres temas concretos. En primer lugar, hay gran preocupación por el uso de las licencias no automáticas para restringir el comercio, las esperas para obtener una licencia para importar y la manera en que el gobierno le niega a algunas empresas estas licencias sin justificación o explicación, y de una forma no transparente
(nos jode todo lo que es independencia económica, entendieron peronistas de mierda.).
En segundo lugar, existe un malestar con respecto a la necesidad de prerregistrarse para obtener aprobación de cada transacción para importar un producto, lo que resulta en más retrasos y más costos (esto solo lo pueden hacer EEUU y Europa, los negros no tienen derecho a protegerse).
Por último, los firmantes denuncian el que “por cada dólar que se importa hay que exportar otro”. “Estos arreglos incluyen fabricantes de autos teniendo que exportar productos como vino, aceite de oliva o soya” dice la queja y agrega que “Argentina dice que las empresas pueden ingresar en este esquema voluntariamente, pero muchos de los países que apoyan esta declaración comparten la preocupación de que está ocurriendo de otra manera” (Estado significa seguridad juridica y los inciviliazados no pueden tener Estado, negros de mierda)
El texto que Punke leyó en nombre de EE.UU. fue copatrocinado por la Unión Europea, Australia, Israel, Japón, Corea, México, Nueva Zelandia, Noruega, Panamá, Suiza, Taiwán, Tailandia y Turquía (Taiwan se queja, tiene razón, somo´ lo peor del mundo man). Se sumaron a la queja después Chile, Colombia, Perú, China, Hong Kong y Malasia. Ningún de los países del Mercosur se pronunció a favor o en contra de la Argentina.
(No nos quiere nadie. Que triste)