domingo, 6 de mayo de 2012

¡Es lo politico, estupidos!


Algún amigo me preguntaba sobre el concepto Hegemonia en Gramsci y Laclau. Podemos decir que en Laclau, el universal es imposible, y es construido, mientras que en Gramsci, es a priori. Ejemplo de cómo funciona la Hegemonia esta implícito en el parrafo Jorge Fernández Díaz siguiente:

Semana tras semana intento escribir de otra cosa y no lo consigo: el kirchnerismo me interpela, me sorprende, me ofende, me repugna y me provoca admiración. Me tiene, como una gran película, al borde de la silla, comiéndome las uñas. No cabe la menor duda de que el nacionalismo, que está en su genoma, es un componente necesario para la construcción de cualquier país: no hay ninguna república relevante que no sea culturalmente nacionalista, desde Estados Unidos y Rusia hasta Francia, Alemania y Japón.

La negrita, como siempre, es nuestra.

Otra sorpresa dominical, es el siguiente párrafo de José Pablo Feinmann:

En 1974, en ese libro del que durante tantos años mantuvimos en cauto recaudo, decíamos: “Vamos a partir de la distinción, ya tradicional en ciencias sociales, entre lo político y la política. La esfera de lo político comprende, básicamente, al Estado en tanto superestructura jurídico-política de la sociedad. La esfera de la política comprende las prácticas de organización y movilización popular. Es característica básica del Estado Nacional Popular una subordinación de la primera instancia (lo político) a la segunda (la política). Concretamente: el Estado Peronista basó la legitimidad de sus estructuras jurídicas y político-parlamentarias en las prácticas de organización y movilización del Pueblo, las cuales generaron un proyecto político que determinó el sentido en que debían orientarse esas estructuras del Estado” (JPF, El peronismo y la primacía de la política, Cimarrón, 1974, p. 121. Las cursivas son del original. ¿Carl Schmitt? ¡Ni sabíamos quién era! Ese señor se ha puesto de moda desde hace unos años a la sombra de la fascinación por los filósofos ligados al nacionalsocialismo. ¿De dónde entonces sacamos eso de la política y lo político? No sé. Acaso porque nos gustaban más las ideas, y sobre todo las propias, que las citas.

José Pablo, la distincion no la sacaste de los libros de Carl Schmitt, sino de la dínamica de lo real, en el tipo de agrupamiento de distintas entidades politicas. Esta concepción está presente en Mao, Perón, Evita y John William Cooke. Dice Cooke en La lucha por la liberacion nacional:

La historia no conoce fatalismos, porque es el producto de la voluntad humana. Y un pueblo dispuesto a luchar por su liberación tiene inagotables reservas de energía. Al agruparse en un Frente Nacional de Liberación ubica a sus enemigos y a sus amigos, y determina los objetivos mediatos e inmediatos. Las fuerzas de represión se anarquizan en la medida en que el frente de Liberación se coordina y cobra empuje hasta volverse invencible. (Cooke: 1959)



¡Es lo politico, estupidos!

Imagen: Bob Row