jueves, 12 de agosto de 2010
miércoles, 11 de agosto de 2010
Greta Garbo
Las más bellas de las Anas Kareninas del cine, solo su rostro serio, sereno, fatal podía interpretar trágico papel: Greta Garbo. John William Cooke la puso en la tapa de su revista “De frente” el 5 de setiembre de 1955. "Greta Garbo. Una época y un estilo".
http://www.revistafiguraciones.com.ar/numeroactual/articulo.php?ida=101&idn=5
http://www.revistafiguraciones.com.ar/numeroactual/articulo.php?ida=101&idn=5
martes, 10 de agosto de 2010
Balances después de la ley de matrimonio civil II
Escribíamos en estos días sobre los beneficios de los efectos de la aprobación del matrimonio civil. Decíamos que para el gobierno el beneficio fue 100%, y para la oposición 0%, y la conclusión era muy piola.
Con similar ajuste -pero con una moralina elitista rastreada genealógicamente en el arielismo de principios de siglo-, Sarlo saca las mismas conclusiones, pero, como es de notar, el forma de queja. Así comienza ese articulo donde Sarlo elogia a os kirchner. (si, es un elogio):
Sonó el teléfono a las siete de la tarde; se presentó con nombre y apellido; dijo que yo no lo conocía, pero que había tenido el impulso de llamarme: "Soy lector de LA NACION y de Perfil . Hasta ahora, fui opositor al Gobierno y creía que iba a seguir siéndolo. Pero te llamo justamente por eso." Hablaba bien, una sintaxis cuidada, de frases completas. "La noche que se aprobó en el Senado la ley de matrimonio gay estuve allí hasta el final. Al día siguiente, en mi trabajo, dije que yo también era homosexual. Mientras se trató la ley, no sabía que la aprobación iba a hacerme tan feliz, que era algo así como el fin de muchos años en los cuales yo nunca había sido del todo yo, ni siquiera con mi familia." Repitió: "No pensé que una ley me cambiaría de ese modo, de la noche a la mañana. Después vi a los dirigentes de la Federación [de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Trans] en la Casa de Gobierno y no volví a sentirme opositor como antes. Me pareció que tenía que decírtelo, porque yo me identificaba con lo que leía y no tenía dudas. No soy un militante. ¿Vos qué pensás?".
Siga leyendo en La Nación
lunes, 9 de agosto de 2010
Balances después de la ley de matrimonio civil.
Gobierno 100% positivo ------ Oposición 0% positivo
Beneficios para el gobierno
La aprobación de la ley de matrimonio civil fue un proyecto “totalmente” positivo para el gobierno. Se llevó el aplauso de gran sector de la clase media porteña, que, si bien, detesta las minorías (de cualquier índole); expulsa a los travestis de la calle roja, insulta a bolivianos, peruanos etc, etc, etc; pero ante la disyuntiva de ser vanguardia del mundo y estar en primera plana a nivel mundial, o seguir en la mediocridad mundial, nuestra clase media (tilinga y progre), optó por ser vanguardia del mundo y recibir los agasajos de personalidades mundiales, ejemplo de ello, las felicitaciones de Riky Martin para Argentina. Después seguirá el desprecio por los limpiavidrios, travestis y demás grupos. Pero quién le saca el título de “vanguardia del mundo” a nuestra clase media, y tener esa sensación de volver respirar el aire europeo que tan místicamente arraigado está en nuestra cultura. El gobierno salió fortalecido.
Beneficios para la oposición
Los beneficios fueron nulos. No comparto el análisis de “la hora de Maquiavelo” en que la mayoría de la ciudad de Buenos Aires estaba en contra de la ley. El debate de la ley vino a mostrar las contradicciones entre “urbanidad y ruralidad”. Los sectores urbanos fueron los que más apoyaron a los sectores rurales en la 125. En el debate sobre el matrimonio se pudo visualizar la otra realidad. Esta vez, el gobierno fue el claro aliado del "progreso" y la racionalidad europea. En cambio, el sector rural quedó en la medievalidad ontológica. Se dividió el marco opositor entre progresistas-liberales, y conservadores. (Recién escuché a Luís Juez decir pestes de Aguad en el programa de Víctor Hugo en relación al matrimonio civil). La oposición mostró lo que verdaderamente es: un grupete improvisado por la negación.
Conclusión:
Muy piola.
La aprobación de la ley de matrimonio civil fue un proyecto “totalmente” positivo para el gobierno. Se llevó el aplauso de gran sector de la clase media porteña, que, si bien, detesta las minorías (de cualquier índole); expulsa a los travestis de la calle roja, insulta a bolivianos, peruanos etc, etc, etc; pero ante la disyuntiva de ser vanguardia del mundo y estar en primera plana a nivel mundial, o seguir en la mediocridad mundial, nuestra clase media (tilinga y progre), optó por ser vanguardia del mundo y recibir los agasajos de personalidades mundiales, ejemplo de ello, las felicitaciones de Riky Martin para Argentina. Después seguirá el desprecio por los limpiavidrios, travestis y demás grupos. Pero quién le saca el título de “vanguardia del mundo” a nuestra clase media, y tener esa sensación de volver respirar el aire europeo que tan místicamente arraigado está en nuestra cultura. El gobierno salió fortalecido.
Beneficios para la oposición
Los beneficios fueron nulos. No comparto el análisis de “la hora de Maquiavelo” en que la mayoría de la ciudad de Buenos Aires estaba en contra de la ley. El debate de la ley vino a mostrar las contradicciones entre “urbanidad y ruralidad”. Los sectores urbanos fueron los que más apoyaron a los sectores rurales en la 125. En el debate sobre el matrimonio se pudo visualizar la otra realidad. Esta vez, el gobierno fue el claro aliado del "progreso" y la racionalidad europea. En cambio, el sector rural quedó en la medievalidad ontológica. Se dividió el marco opositor entre progresistas-liberales, y conservadores. (Recién escuché a Luís Juez decir pestes de Aguad en el programa de Víctor Hugo en relación al matrimonio civil). La oposición mostró lo que verdaderamente es: un grupete improvisado por la negación.
Conclusión:
Muy piola.
domingo, 8 de agosto de 2010
El senador que fue detenido por violación de una menor
"El 29 de febrero de 1988, Rached fue detenido e incomunicado por la violación de la menor Eliana Elizabeth Cárdenas, de 16 años. Según publicaciones santiagueñas Rached consiguió la exención de pena a cambio de una promesa de matrimonio, como permite el artículo 132 del Código Penal. El enlace nunca se celebró porque la muchacha murió en un misterioso accidente de tránsito. El senador dijo que fue un intento de persecución por parte del juarismo. Pero el gobernador de entonces no era Carlos Juárez, sino su principal enemigo, César Iturre, y en esta página se reproduce la prueba documental de su detención. "
El documento policial sobre la detención del senador Emilio Rached por violación de una menor en 1988.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/150935-48482-2010-08-08.html
El documento policial sobre la detención del senador Emilio Rached por violación de una menor en 1988.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/150935-48482-2010-08-08.html
A la Historia de Biolcatti le faltó el campo de concentración de Roca
El discurso del presidente de la Sociedad Rural estuvo apestado de ausencias. El olvido es el camino elegido por los que no van de “a pié”. Solo el caminante conoce el paso en falso y sólo él puede tararear en voz bajita para que sólo su conciencia lo contemple:
“Del cerro vengo bajando
Camino y piedra…
Traigo enredada en el alma vidai
Una tristeza.”
El discurso de Biocatti estuvo ausente de historia. En el fanatismo de recordar los tiempos prósperos para la sociedad Rural, el orador y presidente de la Rural pasó en alto el Campo de Concentración que funcionó en la Isla Martín Gracia entre 1874 y 1880, al amparo y la salvación de la civilización. Campo de concentración con Crematorio incluido.
En “Pedagogía de la Desmemoria” Marcelo Valko relata estos sucesos invisibilizados por la historiografía argentina.
“La Isla era el sitio donde se arrojaban los indios o, de acuerdo con Estalisnao Zeballos, en una época en donde no se estilaba el concepto de Campo de Concentración, un “depósito de prisioneros” donde “se echaba” a los indios. (Zeballos 1878: 250)”
Este Zeballos que cita Marcelo Valko es Estalisnao Zeballos, Presidente de la Sociedad Rural, dos veces presidente de la Rural en tiempos de genocidio, olvido y agroexportación. La isla Martín Gracia funcionó como campo de concentración. Allí iban a parar todos los secuestrados de la mal llamada “Campaña del Desierto”. Hoy sabemos que fue un campo de concentración que funcionó, si bien no tuvo la organización y sistematización de una burocracia estatal consolidada como en la Alemania Nazi, pero si, el Estado Argentino en la presidencia de Avellaneda tenía consolidado su dominio en territorio destinado.
En la Alemania Nazi, la construcción de cámaras de gas para el exterminio sistemático por parte de ingenieros, ciencia aplicada para el terror, en el caso de la Isla Martín García, la viruela hacía lo que la ciencia moderna no podía hacer: el exterminio masivo de hombres, mujeres, niños y niñas.
Entre las matanzas organizadas, también eran condenadas a muerte segura las llamadas cautivas o “Helenas del desierto”. La civilidad genocida consideraba malditas aquellas mujeres blancas que vivían con indios. Se las consideraba apestadas. Una mujer cautiva perdía su humanidad. Estaba condenada al exterminio en el campo de concentración.
Por suerte todavía hay documentos y archivos de este genocidio invisibilizado. Las voces todavía claman justicia y memoria cuando desde un atril lleno de burócratas, galeritas, y oligarcones se mitifica el Centenario de la Patria. Aquel genocidio parió el centenario. Las voces todavia son ruido cuando la asignación valorativa del billete más caro lleva el rostro y nombre de un genocida como Julio Roca. El bicentenario tiene que parir otra argentina, con memoria, justicia y verdad.
“Del cerro vengo bajando
Camino y piedra…
Traigo enredada en el alma vidai
Una tristeza.”
El discurso de Biocatti estuvo ausente de historia. En el fanatismo de recordar los tiempos prósperos para la sociedad Rural, el orador y presidente de la Rural pasó en alto el Campo de Concentración que funcionó en la Isla Martín Gracia entre 1874 y 1880, al amparo y la salvación de la civilización. Campo de concentración con Crematorio incluido.
En “Pedagogía de la Desmemoria” Marcelo Valko relata estos sucesos invisibilizados por la historiografía argentina.
“La Isla era el sitio donde se arrojaban los indios o, de acuerdo con Estalisnao Zeballos, en una época en donde no se estilaba el concepto de Campo de Concentración, un “depósito de prisioneros” donde “se echaba” a los indios. (Zeballos 1878: 250)”
Este Zeballos que cita Marcelo Valko es Estalisnao Zeballos, Presidente de la Sociedad Rural, dos veces presidente de la Rural en tiempos de genocidio, olvido y agroexportación. La isla Martín Gracia funcionó como campo de concentración. Allí iban a parar todos los secuestrados de la mal llamada “Campaña del Desierto”. Hoy sabemos que fue un campo de concentración que funcionó, si bien no tuvo la organización y sistematización de una burocracia estatal consolidada como en la Alemania Nazi, pero si, el Estado Argentino en la presidencia de Avellaneda tenía consolidado su dominio en territorio destinado.
En la Alemania Nazi, la construcción de cámaras de gas para el exterminio sistemático por parte de ingenieros, ciencia aplicada para el terror, en el caso de la Isla Martín García, la viruela hacía lo que la ciencia moderna no podía hacer: el exterminio masivo de hombres, mujeres, niños y niñas.
Entre las matanzas organizadas, también eran condenadas a muerte segura las llamadas cautivas o “Helenas del desierto”. La civilidad genocida consideraba malditas aquellas mujeres blancas que vivían con indios. Se las consideraba apestadas. Una mujer cautiva perdía su humanidad. Estaba condenada al exterminio en el campo de concentración.
Por suerte todavía hay documentos y archivos de este genocidio invisibilizado. Las voces todavía claman justicia y memoria cuando desde un atril lleno de burócratas, galeritas, y oligarcones se mitifica el Centenario de la Patria. Aquel genocidio parió el centenario. Las voces todavia son ruido cuando la asignación valorativa del billete más caro lleva el rostro y nombre de un genocida como Julio Roca. El bicentenario tiene que parir otra argentina, con memoria, justicia y verdad.
Crematorio construido por Sarmiento en la Isla Martín García.
sábado, 7 de agosto de 2010
Gramsci y un apunte sobre Argentina
Las reflexiones de Antonio Gramsci cruzaron todo el marco social, filosófico y político de su tiempo. Entre sus notas de cárcel sobre Maquiavelo y el Estado Moderno, se encuentra un apunte sobre América Latina. Es interesante entender el momento histórico en donde Gramsci escribe estos artículos. Gramsci interroga:
“¿Es latina la América central y meridional?”
En relación a la pregunta sobre la latinidad está la pregunta que interroga sobre la identidad. ¿Qué es Latinoamérica? ¿El Quebec es parte de Latinoamérica? ¿Y Haití? Si Latinoamérica se considera como la región colonizada por países de raíz latina en territorio americano, es obvio que los países colonizados por España, Portugal, Francia e Italia son parte de ese conglomerado llamado “Latinoamérica”. Como sostiene Gramsci, según el país nominado se designará “Hispanoamérica”, “Ibero América” y “Latinoamérica”. Dice Gramsci:
“América central y meridional se caracterizan:
1) por un número considerable de Pieles Rojas que aunque sea pasivamente ejercen una influencia sobre el Estado: sería útil poseer informaciones sobre la posición social de estos Pieles Rojas, sobre su importancia económica, su participación en la propiedad de las tierras y en la producción industrial:
2) las razas blancas que dominan en América central y meridional no pueden reintegrarse a patrias europeas que tengan una gran función económica e histórica (Portugal, España, Italia) parangonable a la de los Estados Unidos.”
Lo interesante de estos conceptos, no sólo la preocupación de Gramsci sobre las Pieles Rojas y su participación en la propiedad de la tierra y la economía, sino que establece la relación dominador-dominados. Dentro de esta relación de poder, Gramsci hace una distinción para el caso argentino:
“Dichas razas representan en muchos Estados una fase semifeudal y jesuítica, por lo que se puede decir que todos los Estados de la América central y meridional (exceptuada Argentina, quizás) deben atravesar la fase del Kulturkampf y el advenimiento del moderno Estado laico (la lucha de México contra el clericalismo es un ejemplo de esta fase).”
En términos de Weber, la mayoria de la dirigencia de los países latinoamericanos pertenece al ámbito de las sociedades tradicionales, excepto Argentina. Gramsci ve en la Argentina los efectos de la modernización y el carácter positivista del Estado Moderno.
La filosofía es hija de la historia, y Gramsci como intelectual pertenece a la primera mitad del siglo XX. Para Gramsci, Argentina es “el país más europeo y latino de América”.
Dice Nino citando a un "argentino al cien por cien":
“El director de un periódico literario ultra-nacionalista de la Argentina (el país más europeo y latino de América) ha afirmado que el hombre argentino "fijará su tipo latino-anglosajón predominante". El mismo escritor, que se autodefine "argentino al cien por cien", dijo todavía más explícitamente: "En cuanto a los norteamericanos, cuyo país nos ha dado la base constitucional y escolar, es bueno decirlo de una buena vez: nosotros nos sentimos más próximos a ellos por educación, gustos, manera de vivir, que a los Europeos y a los Españoles afro-europeos, como aman calificarse estos últimos; y no hemos temido jamás el látigo de los Estados Unidos.”
Gramsci recibe la voz de los únicos que disponen de los medios para expresar la palabra. Como dice Rancière:
“Así, pues, la simple oposición de los animales lógicos [Se refiere Rancière al zôon politikón aristotélico] y los animales fónicos no es en modo alguno el dato sobre el cual se fundaría la política. Esta, al contrario es una apuesta del litigio que la instituye.” (El desacuerdo)
Los animales fónicos, los ruidosos, los guarangos, la chusma, el calibanismo salvaje, todavía no irrumpía en la arena política argentina. En gran parte de Latinoamérica existían procesos políticos nacionales en la década del 30. México esperaba la llegada de Lázaro Cárdenas para consolidar la Revolución Mexicana; Brasil esperaba la llegada del Estado Novo de Getulio Vargas, Haya de la Torre en Perú y en el país más europeo de Sudamérica, reinaba el fraude patriótico y se hambreaba al pueblo para exportar vacas baratas a Inglaterra. Argentina no fue vanguardia.
PD: ¿Alguien sabe quién es el autor argentino que hace referencia Gramsci?
http://www.gramsci.org.ar/tomo4/328_america_latina.htm
“¿Es latina la América central y meridional?”
En relación a la pregunta sobre la latinidad está la pregunta que interroga sobre la identidad. ¿Qué es Latinoamérica? ¿El Quebec es parte de Latinoamérica? ¿Y Haití? Si Latinoamérica se considera como la región colonizada por países de raíz latina en territorio americano, es obvio que los países colonizados por España, Portugal, Francia e Italia son parte de ese conglomerado llamado “Latinoamérica”. Como sostiene Gramsci, según el país nominado se designará “Hispanoamérica”, “Ibero América” y “Latinoamérica”. Dice Gramsci:
“América central y meridional se caracterizan:
1) por un número considerable de Pieles Rojas que aunque sea pasivamente ejercen una influencia sobre el Estado: sería útil poseer informaciones sobre la posición social de estos Pieles Rojas, sobre su importancia económica, su participación en la propiedad de las tierras y en la producción industrial:
2) las razas blancas que dominan en América central y meridional no pueden reintegrarse a patrias europeas que tengan una gran función económica e histórica (Portugal, España, Italia) parangonable a la de los Estados Unidos.”
Lo interesante de estos conceptos, no sólo la preocupación de Gramsci sobre las Pieles Rojas y su participación en la propiedad de la tierra y la economía, sino que establece la relación dominador-dominados. Dentro de esta relación de poder, Gramsci hace una distinción para el caso argentino:
“Dichas razas representan en muchos Estados una fase semifeudal y jesuítica, por lo que se puede decir que todos los Estados de la América central y meridional (exceptuada Argentina, quizás) deben atravesar la fase del Kulturkampf y el advenimiento del moderno Estado laico (la lucha de México contra el clericalismo es un ejemplo de esta fase).”
En términos de Weber, la mayoria de la dirigencia de los países latinoamericanos pertenece al ámbito de las sociedades tradicionales, excepto Argentina. Gramsci ve en la Argentina los efectos de la modernización y el carácter positivista del Estado Moderno.
La filosofía es hija de la historia, y Gramsci como intelectual pertenece a la primera mitad del siglo XX. Para Gramsci, Argentina es “el país más europeo y latino de América”.
Dice Nino citando a un "argentino al cien por cien":
“El director de un periódico literario ultra-nacionalista de la Argentina (el país más europeo y latino de América) ha afirmado que el hombre argentino "fijará su tipo latino-anglosajón predominante". El mismo escritor, que se autodefine "argentino al cien por cien", dijo todavía más explícitamente: "En cuanto a los norteamericanos, cuyo país nos ha dado la base constitucional y escolar, es bueno decirlo de una buena vez: nosotros nos sentimos más próximos a ellos por educación, gustos, manera de vivir, que a los Europeos y a los Españoles afro-europeos, como aman calificarse estos últimos; y no hemos temido jamás el látigo de los Estados Unidos.”
Gramsci recibe la voz de los únicos que disponen de los medios para expresar la palabra. Como dice Rancière:
“Así, pues, la simple oposición de los animales lógicos [Se refiere Rancière al zôon politikón aristotélico] y los animales fónicos no es en modo alguno el dato sobre el cual se fundaría la política. Esta, al contrario es una apuesta del litigio que la instituye.” (El desacuerdo)
Los animales fónicos, los ruidosos, los guarangos, la chusma, el calibanismo salvaje, todavía no irrumpía en la arena política argentina. En gran parte de Latinoamérica existían procesos políticos nacionales en la década del 30. México esperaba la llegada de Lázaro Cárdenas para consolidar la Revolución Mexicana; Brasil esperaba la llegada del Estado Novo de Getulio Vargas, Haya de la Torre en Perú y en el país más europeo de Sudamérica, reinaba el fraude patriótico y se hambreaba al pueblo para exportar vacas baratas a Inglaterra. Argentina no fue vanguardia.
PD: ¿Alguien sabe quién es el autor argentino que hace referencia Gramsci?
http://www.gramsci.org.ar/tomo4/328_america_latina.htm
jueves, 5 de agosto de 2010
Tecno-pro
Es muy loco lo que me acaba de pasar. La tecnología pro a full para tratar de influenciar en la opinión. Estaba viendo el video de Telan sobre el proyecto de Silvia Vásquez sobre los pueblos originario, y cuando termina “automáticamente” me lleva a un video pro donde se explica cómo el juez Oyarbide procesó a Macri sin pruebas. (intentar ver el video de TELAM a “pantalla completa” y esperar la propaganda) )
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









