viernes, 13 de marzo de 2009

"Ir de putas"

El otro piringundin.

jueves, 12 de marzo de 2009

miércoles, 11 de marzo de 2009

Manyá...

Mientras el chin chin celebra la partida
Un joven llora triste con su mama,
La lluvia enaltece la mirada
Y la minuza no entiende la manija.

Terrible compadreada en la sortija
El escolazo cruel muestra su cara,
Todo es una galerita en farra
Diseñado por el mismo mandinga.

-Manyá que se prueban la pilcha-
Dijo el pibe con un triste mirar,
No es gomia el que olvida su arrabal.

Mucho menos el que en fama se piya.
Ruego a dios que la pausa bendita,
Siga dentre junto a Juan Román.

Goliardo

Carta a Juan Román Riquelme

Querido amigo, no te conozco personalmente, pero te considero un amigo. Te equivocaste fiero en esta. No en las palabras sino en el medio quizá –me parece- deberías haber hablado anteriormente antes de renunciar. Dar los motivos y las diferencias sustanciales y después pensar una decisión. Pero bueno, quizá no seas tan frío en la acción como muchos piensan. Te hiciste desde abajo y como el hermano mayor de diez hermanos, y de una familia de los barrios humilde de Don Torcuato, seguramente más de una vez tuviste que actuar antes de pensar una decisión. Viste, ser el número diez lleva responsabilidad, ya sea como hermano o como jugador. Quizá la responsabilidad que otros dieces no tuvieron en su momento. Pero no vamos a recordar las miserias ajenas sino las virtudes propias, y en todo caso, las equivocaciones. Renunciar a la selección no es renunciar al equipo del técnico. La camiseta está por encima, después el estilo del equipo y por ultimo los jugadores. Es una idea que aplico en general, idea que me enseñara mi líder político. Quizá renunciar sea un ejemplo de magnanimidad, de sinceridad desconocida para este mundo donde todo es permanecer a cualquier costo. Es una decisión desacertada, pero entendible. Es muy valiente decirle al hombre que nadie le dice que no, no. Hoy me dio tristeza escuchar a periodistas que de tan fayutos que son, ya da asco. Un perro tiene mas disimulo al mover la cola, que la prosa editorial de estos comunicadores. -Ya sé que no te gusta que recuerde miserias ajenas, entendeme Román, hay que decirlo. Todo debe salir. Hay que decir que en último partido amistoso, vos no jugaste ningún partido con Boca para estar bien, para poder estar en buenas condiciones y jugar para la selección; te enteraste por la radio que no estabas convocado. También hay que decir que un jugador como “Pupi” no debe enterarse por la televisión que ya no es más capitán de la selección. También hay que decir que en último amistoso, los jugadores después del partido, entonaron cánticos en donde decían que a la selección no debía ir más nadie, que ya estaban todos. Si el técnico no calla a los imberbes irrespetuosos, es porque hay irresponsabilidad. Irresponsabilidad que ya conocemos los argentinos, y que sin embargo perdonamos, porque la gente se equivoca. Llevar una cruz como un nuevo cristo, no es algo que yo se lo desee a nadie. Pero bueno, a vos te tocó poner la otra mejilla en nombre de la lealtad, de la dignidad, de la humildad (aunque en las formas fue soberbia la decisión, en el fondo, fue la más grande demostración de humildad que registre el fútbol argentino). Para decir “no” se requiere de valor, mas cuando el denegado es alguien importante, y el “no” puede ser peligroso para el que se niega. Por eso en esta carta te quiero mandar mi apoyo.

Atentamente

Goliardo





El de la foto soy yo, cuando todavía tenia cintura.

Román, la "redonda" te dedica este tema:


La palabra de Diego




martes, 10 de marzo de 2009

Como dos extraños...




hace un tiempo "el diego" amagó en una gambeta endiablada con renunciar, ahora Roman renuncia a la celeste por no compartir códigos. Quiero un cacerolazo para medir díálogo entre Roman y Diego. quiero diálogo.

Cariñosamente...

Son mis últimos días; quizá mis últimos momentos. Me estoy muriendo. Siento que la piel se me aferra a los huesos y siento un dolor profundo que no me deja dormir. Nunca tuve este dolor, y yo sé lo que es sufrir. Pero este dolor no lo puedo remediar. Este dolor es similar a la impotencia que sentía de jovencita cuando alguna cajetilla me quería humillar. Me acuerdo cuando en Junín don niños bien pitucos nos engañaron a mí y a una amiga, y después de llevarnos en el auto e intentar violarnos, y después de defendernos, los fifitos nos abandonaron desnudas cerca de una estancia. Por suerte pasó un camionero con su familia y nos ayudó. Nos dio una colcha y nos acercó al pueblo. Les tocó a esos recibir un par de castañazos bien canyengue en la sabiola años después. Una vez que dejé de ser una bataclana, llamé a unas amigas y les dije si me hacían una gauchada. . Las actrices amigas se vistieron bien de percantas y como viudas negras, engatusaron a estos candidatos. Tremendos biandunes se manyaron estos malandrines. Se pensaron que me iba olvidar. Yo no olvido, ni siquiera en estos momentos que me estoy muriendo. Juan siempre me dice: “Negrita aflojá con el pasado, te está matando”. Juan siempre intentó aconsejarme, y de hecho toda mi carrera política se la debo a él. Él es mi conductor. Pero olvidar el pasado es olvidar la identidad, y yo no puedo mirar a un descamisado a los ojos si no veo en él, mis mismos ojos como mirada en el espejo. Los ojos de una madre adolescente, son como los ojos de mi mirada en el espejo. Yo no miro a una chica desamparada, veo una mirada que mira a una chica desamparada, humillada y seguramente, a una mujer violada por sus patrón en los primeros años de su existencia. Recordar en este momento es seguir viviendo. Recordar es proyectar si la -memoria ayuda-, y en toda proyección hay una verdad innegable, la historia se repite. Recuerdo cuando tuve que aceptar ser hija ilegitima y adulterina, pero cuando murió mi ilegitimo padre, ya no era malo ser ilegitima, porque era peor ser pobre. Un pobre no tiene derecho ni de llorar a sus muertos. Pero todo ese dolor lo pude consolar ayudando a los pobres, mis grasitas, mis descamisados, mi pueblo. Ayudar no es dar limosna, como antes creían las damas de beneficencia. En la argentina de Perón no necesitamos señoras de la oligarquía que ayuden a niños débiles. Mucho menos a elegantes mujeres con apellidos con olor a bosta de vaca. Recuerdo la insolencia de Guillermina Bunge de Moreno. Esa mujer vino a decirme que yo no podía ser la presidenta de la Sociedad de beneficencia porque era demasiado joven. “Entonces elijamos a mi Madre” le dije yo. Ellas humillaban a los niños, los hacían desfilar por las calles con un cartel que decía: “Niño débil”. A la angustia de la pobreza se le suma la angustia de la humillación. La limosna es inmoral, es dañina porque hace adelgazar el alma. A un niño con dolor de panza por la hambruna, se le suma dolor en el alma. La ayuda social debe solucionar el problema, debe dar esperanza, debe hacer llorar de alegría. Una madre soltera que viene a pedirme un colchón o un delantal para el hijo, no viene a pedir limosna, sino dignidad, derecho. Una anciana que oculta su sonrisa, me pide con el alma una dentadura, y yo le soluciono el problema con muy poquito: “Tome la maquina de coser. ¡Disculpe antes de que se vaya! ¿Tiene casa usted? –No-, entonces se la va a trasladar a las nuevas casas que se están construyendo, y además se le va a dar una dentadura postiza, y un trabajo y una dentadura postiza para su esposo. Las mujeres debemos estar bonitas y ellos también”. Esa anciana se va sonriendo antes de tener dentadura, eso es solucionar un problema. Una familia que viene a solicitarme muebles y cacerolas, debe irse hasta con médicos. Eso es solucionar males del alma, solo alguien que sufrió la pobreza entiende lo que digo. Y mientras me estoy muriendo, mi alma se muere porque ya no puedo estar en la Fundación con mi gente. Mientras muero, un vivo escribe en un muro: “Viva el cáncer”, me da más bronca no poder vivir más. Me odian por ser pobre, por ser mujer, una mujer de verdad que llora, ríe, canta, baila y hace el amor. Para ellos soy una puta, para ellos el pueblo es degenerado, por eso me odian, ven en mi a un pueblo. Cuando escriben “viva el cáncer”, no esconden el odio al pueblo. Nunca van a perdonar a Perón, él le enseño al pueblo a levantar la cabeza, a mirar a los ojos a su patrón y a exigirle un sueldo más alto. Perón les enseño a mirar a los ojos a su patrón, mientras que yo le enseñé a mi pueblo a amar a su pueblo. Me aman a mí y se aman entre sí. Alguien que odia el pueblo puede escribir “viva el cáncer”. Si hay un terremoto que mata a un pueblo, solo un odioso puede escribir “viva el terremoto”. Por eso solo quiero que se diga de mí:

“De aquella mujer sólo sabemos que el pueblo la llamaba, cariñosamente, Evita.”


.........


domingo, 8 de marzo de 2009

Mujeres

Feliz día a las compañeras y a las que no son. Quería postear otra cosa, pero no tengo tiempo, encima estoy con resaca. Hoy es mi cumpleaños, y empecé a festejar a primera hora, con la consecuencia clásica del festín. Tengo que escribir un texto en primera persona personificando a una figura histórica. Elegí a Evita, así que tuve que utilizar palabras cómo: “pituco”, “cajetilla” y otras tantas. Si alguien conoce palabras de Evita en lunfardo, se los voy a agradecer. Mientras posteo algo que muchos me elogiaron. Saludos.




Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia

hay mujeres que nunca reciben postales de amor,

hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,

hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.


Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,


hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,



hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,

hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.


Hay mujeres veneno,

mujeres imán,


hay mujeres consuelo,


mujeres puñal,

hay mujeres de fuego,

hay mujeres de hielo,



mujeres fatal.


mujeres fatal.

Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,


hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,


hay mujeres que abren agujeros negros en el alma,


hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.

Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,


hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,


hay mujeres que van al amor como van al trabajo,



hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.

Hay mujeres veneno,


mujeres imán,



hay mujeres consuelo,


mujeres puñal,



hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,




mujeres fatal,.. mujeres fatal.

(hay mujeres guitarristas)


Hay mujeres que compran a plazos un nicho en el cielo,

hay mujeres que cambian abrazos por ramos de azahar.
Hay mujeres veneno,


mujeres imán,


hay mujeres consuelo,


mujeres puñal,

hay mujeres de fuego,



hay mujeres de hielo,


mujeres fatal.


mujeres fatal.

Letra Joaquin Sabina "Hay mujeres"