martes, 24 de julio de 2012

Primero la Patria, después el Movimiento y por ultimo Cristina


Estos últimos días, un debate se comió toda mis energías. El tema en disputa es el siguiente:



Como no hay nadie que se le acerque a Cristina ni por asomo, entonces, como única salida que nos queda a nosotros los peronistas es propiciar la reforma constitucional para posibilitar la re-reelección de Cristina.


Mi argumentación es simple. Si repetimos: No hay nadie, no hay nadie, no hay nadie, va a terminar no habiendo nadie. Es simple.


Entiendo que ni por asomo podemos pensar en una persona “similar” a Cristina para consolidar el modelo industrial de matriz diversificada y con inclusión social. Mi debate y mi afirmación es la siguiente. Hay que institucionalizar un modelo económico y político, y no un modelo de liderazgo político.


La críticas a mi postura:


1- La única que puede garantizar la unidad para fomentar el modelo es Cristina


2- Si Cristina no es candidata, pierde poder y se pierde la sucesión.


3- Es mejor que el movimiento pendular argentino sea orientado en el mismo espacio política (esto es mas o menos que la misma Cristina pueda girar al centro)


Más o menos, esa eran las Críticas.


Mi postura


Si no institucionalizamos el modelo político, por más que siga Cristina, solo se sostiene por la gracia de la lideresa.


Por vía afirmativa de mis oponentes dialécticos, la argumentación es la misma. Si Cristina obtiene una re-reelección, se institucionaliza la excepción. Esto es más o menos que solo es posible el modelo económico si existe un líder o una lideresa como Cristina. Esto es como en el fútbol, ser maradonadependiente. Si está Maradona o Cristina, mejor, pero si no lo están, hay que suplantarlo con orden táctico y organización política.


Insisto e que la prioridad es organizar e institucionalizar los logros del modelo. El próximo gobierno –sea quien sea-, no tenga la capacidad política de llevar el gobierno a un estado anterior.


Si Cristina en este segundo mandato termina con buena imagen, podrá decidir quien será su sucesor. Al estilo Lula en Brasil.


Porque primero esta la nación, después el movimiento y por ultimo Cristina (o quien sea).